El dólar y los nuevos mínimos que se vienen


EL DÓLAR Y LOS NUEVOS MÍNIMOS QUE SE VIENEN
Las tendencias económicas actualmente en juego hacen presagiar nuevas bajas para la divisa.

Durante el último año, el dólar se ha movido en lo que los analistas de inversiones llamamos un rango lateral: en ese tiempo, el precio de la moneda ha venido fluctuando entre los $635 y los $680, sin una tendencia clara ni al alza ni a la baja. No obstante, durante las últimas dos semanas se ha depreciado fuertemente, llegando a transarse en $615 en los últimos días. Tal como están los fundamentos económicos en el mundo, lo más probable es que sigamos viendo caer el precio de la divisa estadounidense en los meses que vienen. Hay que recordar que entre el año 2007 y la actualidad, el dólar se ha transando en la parte superior de su rango histórico, período en el cual ha habido eventos financieros extraordinarios como la crisis Sub-prime, el Brexit, así como eventos catastróficos como el terremoto de Chile de febrero del 2010, entre otros. Adicionalmente, hemos tenido que acostumbrarnos a romper paradigmas que no habíamos analizado ni siquiera en libros de economía y finanzas. Un mundo donde los principales bancos centrales mundiales han administrado tasas reales y, en algunos casos, tasas nominales negativas poniendo en marcha programas expansivos, con los que inyectan una liquidez monetaria sin precedente a los mercados. Esta liquidez ha provocado alta volatilidad de los mercados (medido por el índice VIX), donde las monedas han sido el catalizador de estos movimientos.

Sin embargo, toda esta coyuntura está comenzando a cambiar. Ahora, los principales bancos centrales del mundo, entre ellos la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón, entregan señales manifiestas de que retirarán estos estímulos. Adicionalmente, la economía mundial está comenzando a mostrar señales de mayor crecimiento. Si bien la inflación continúa dormida, las expectativas locales (sustentadas en una probable elección presidencial de Sebastián Piñera) están pasando de un terreno negativo a uno positivo, con los precios de las materias primas negociándose en máximos anuales. Todo esto se ha traducido en el término del ciclo de un dólar fuerte a nivel global (el dólar índex ha caído 10,3% acumulado este año) y un fuerte incremento en el nivel de flujos volviendo hacia mercados emergentes. En Chile, aun cuando el peso se ha fortalecido un 9,13% en lo que va del año frente al dólar, si uno lo compara con otras monedas de países exportadores de commodities, aún tiene espacio para ganar terrero. Por ejemplo, el dólar australiano ha subido 11,5% en lo que va del año, mientras que el canadiense lo ha hecho en 10,8%. Y más aún con un precio del cobre que se ha consolidado en niveles donde ni el más optimista de los expertos proyectó que alcanzaría los US$ 3,15 la libra durante el año. Sin embargo, una vez conocido el informe de política monetaria de septiembre, entregado por el Banco Central de Chile, resulta relevante la mención que se realizó sobre el nivel actual de tipo de cambio real, apuntando a su desalineación de los fundamentos de mediano plazo. Dejando entrever que los actuales niveles de tipo de cambio nominal podrían abrir espacio para un nuevo recorte de tasa de instancia monetaria. Así, basado en los fundamentos económicos, es coherente ver un dólar buscando nuevos mínimos anuales las próximas semanas con precios objetivos de 610-605. No obstante, es conveniente recordar y monitorear los riesgos alcistas latentes de corto plazo que pueden provocar una corrección. ¿Cuáles son estos riesgos? En orden de importancia por su magnitud y nivel de incorporación en los precios actuales: riesgos geo-políticos, un dólar técnicamente en zona de sobre venta, precios de los activos financieros en niveles máximos, probabilidad de recortes adicionales de tasas en Chile, así como un retiro más agresivo de los estímulos del FED y Zona Euro

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